Emplazada en un alto que ofrece una hermosa vista sobre el valle, Santa Marina das Fragas es una iglesia realmente hermosa. Rodeada de robles, la iglesia conserva una fachada románica del siglo XII, enmarcada por dos columnas adosadas
Lo más interesante de ella es el tímpano, en el que aparecen tres personajes: un obispo en actitud de bendecir y la dos curas. El de la izquierda lleva un libro, y el de la derecha porta una cruz.
Resulta también muy interesante la decoración de los capiteles que flanquean la puerta con temas historiados , con curiosas escenas de lucha, aunque se encuentran muy desgastadas.
El resto de la iglesia es posterior ya que ha sido enteramente reformada.